Diversas razones me han llevado a separarme del día a día de mi "Diario de aprendizaje" así que, a pesar de la concentración de contenidos y conocimientos adquiridos, intentaré sintetizar mi aprendizaje en las últimas sesiones del Bloque II en esta entrada.
En primer lugar estuvimos hablando de la importancia del bien-estar dentro del aula, pero pronto pasamos a un aspecto más desconocido, "Los sistemas de atribución" de nuestros alumnos y de la importancia que tiene para su progreso que, cada uno de ellos, sea capaz de establecer la causa de sus resultados en el proceso de enseñanza-aprendizaje en factores controlables por él mismo, lo cual le permitirá plantearse retos objetivos y realistas que le permitan alcanzar sus metas.
Este concepto influye, además, de forma directa en el "Sistema del yo", en cómo el alumno se ve y entiende a si mismo; donde se interrelacionan el autoconcepto, autoestima y concepción de mis "yoes" posibles. Pero, el peso no sólo recaerá sobre el alumno, sino también en el docente, cuyas expectativas (junto con la relación que establezcan con el alumno) jugarán un papel crucial.
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| Muchas veces, los docentes son capaces de minar las esperanzas y objetivos de sus alumnos, simplemente, por las expectativas que, incluso de forma indirecta, transmiten sobre ellos. |
Después nos sumergimos en un tema, a mi parecer, crucial para el desarrollo de una educación inclusiva, es decir, una educación de calidad; éste es el DUA (Diseño Universal de Aprendizaje), en relación con la Enseñanza Adaptativa, que focaliza el cambio en el docente, para quién plantea el cambio en torno a la diversidad (más cuanto más diversa sea su clase), pero no enfocada a la integración sino a la inclusión y la cooperación, ya que muchas veces no nos damos cuenta de que, aquellos materiales y metodologías que empleamos para "quienes lo necesitan" nos sirven a todos o acaso, como Cecilia dijo, "¿a ninguno le ha salvado la voz del metro de perder un tren, o los paneles informativos?". Es decir, la base es la innovación y el empleo de diversos métodos y herramientas para el aprendizaje, la expresión, transmisión y comprensión de la información, y el fomento de la motivación de nuestros alumnos y alumnas (los tres principios clave del diseño universal de aprendizaje), porque la clave de la educación desde y para la diversidad es la diversidad en nuestros métodos de enseñanza, no podemos pretender que personas diferentes aprendan de la misma forma. En relación al vídeo que vimos en clase, ¿cómo podemos pretender que todos entren en nuestro aula, que todos aprendan, si nuestros alumnos son polígonos nos poliedros de las más diversas clases, y en nuestro centro sólo encontramos puertas redondas?
Pero esta diversidad requiere de gran flexibilidad por parte del equipo docente a la hora de diseñar actividades, proyectos, talleres... ya que las cosas no siempre resultan como nosotros esperamos, debemos estar abiertos al cambio y a la evaluación, es decir, a la observación y la crítica orientada a la mejora, al avance. Por ello debemos abrirnos a la cooperación docente y a una reflexión constante sobre nuestras prácticas educativas.
La flexibilidad en nuestras prácticas es necesaria para superar la barrera que supone la rigidez de nuestro currículo.