jueves, 13 de febrero de 2014

QUINTA SESIÓN - 5 de Febrero

Este día estudiamos esa perspectiva que ha guiado a la docencia y la sociedad a lo largo de la historia, esa "Perspectiva Dominante" y encontramos sus devastadoras consecuencias. Nunca había pensado tan profundamente sobre ello y asusta darse cuenta de lo que se sufre cuando tus diferencias resultan "anormales".
La que más me impresionó de todas fue el efecto que tiene sobre los maestros, les desinfla por completo ante estos alumnos, porque "como no pueden" para qué me voy a esforzar en que lleguen al máximo de sus posibilidades. Esta clase me hizo recordar una anécdota que en su momento no puse en común con la clase pero hoy quiero que, por lo menos, quede plasmada aquí:

Conocí a un equipo de fútbol, de un cole... un equipo de niños normales y corrientes, o diferentes y corrientes, como queramos llamarlo. No eran grandes jugadores, unos mejores y otros peores... pero un día les vi jugar un partido, un partido importante, muy importante para ellos (su entrenador justo antes de salir les dijo, pase lo que pase salís a jugar y a pasarlo bien, a ganar también, pero no vale de nada ganar si no lo hemos pasado bien), jugaron el mismo tiempo cada uno ("los buenos" y "los malos") y perdieron, perdieron el partido. Pero para mí desde ese día ganaron; nunca había visto unos niños con más ilusión que ellos, con más espíritu de equipo y de cooperación, se dejaban jugar, se dejaban disfrutar de cada momento, no les vi perder en ningún momento la sonrisa y, como auténticos campeones, fueron a celebrar con el rival la victoria de éste en el partido y la suya misma en la vida.
Después del partido hablé con el entrenador y me dijo "¿para qué presionarles y hacerles pasarlo mal? si fuesen a ser grandes futbolistas no estarían en mi equipo, prefiero trabajar por que buenas personas".

Creo que todos deberíamos aprender de esta reflexión y darnos cuenta de que nuestro trabajo no está para sacar 2 Newton, 1 Einstein, 3 Curie y 1 Fleming de cada curso... Estamos para hacer personas, ciudadanos, buenos ciudadanos; estamos para sacar lo mejor de cada uno, sin olvidar que lo mejor no es solo intelectual o conceptual, "la vida necesita tanto de personas competentes como de buenas personas" y me atrevería a decir que de poco "sirven" las personas competentes si no son son buenas personas y se rodean de ellas. Así que cambiemos la perspectiva y miremos hacia la bondad, hacia el respeto y la convivencia, hacia lo mejor de cada uno, hacia la competitividad con uno mismo, hacia el esfuerzo personal por ser lo mejor de uno mismo, hacia el aprendizaje y hacia las posibilidades que nos brinda la diversidad que nos rodea.

Por último, finalizo con una imagen que nos puede ayudar a todos; seamos el hilo que conduzca nuestra historia a una educación para la formación de buenos ciudadanos, capaces de entender su entorno, su diversidad y de aprender de él.

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