"Las bofetadas" de la práctica educativa.
Buenas tardes:
Acabo de leer la primera entrada del foro y ver el vídeo. No sé si estoy contestando en el lugar correcto, pero no quería por esto quedarme sin expresar mi opinión.
He visto, creo que de una forma intencionada, la palabra "bofetadas" escrita entre comillas y, al ver el video, he agradecido el detalle.
En mi opinión, la "maestra" no recibe bofetadas de su alumna. Para mi una bofetada tiene una única y clara intención, hacer daño; y creo que compartiréis conmigo la opinión de que la "alumna" no pretende hacer daño a su maestra. Yo no veo bofetadas, veo un duelo sin fin; sin fin a no ser que la maestra se pare a pensar y se de cuenta de que no puede esperar, de alguien que no entiende el mundo como ella, que se comporte igual que ella. Debe ponerse en la piel de su alumna (tarea complicadísima) y saber ver la angustia y la desesperación que ella mostraba.
En mi opinión no son bofetadas, son obstáculos y retos que hacen realmente bonita e interesante esta profesión; porque las grandes complejidades éticas y prácticas que comenta el profesor en la primera entrada, son las que nos traerán grandes "alegrías y recompensas".
¡Buenas!
Me gustaría responder a algunos de todos los comentarios que he leído, pero en especial me ha gustado el de Carlos, que concluía con una reflexión personal para su y nuestro futuro como docentes; precisamente lo que más me ha gustado leer ha sido el "tengo que adaptarme a cada alumno", ya que creo que hasta ahora (o hace muy poco) la gran mayoría de los docentes "soltaban su lección", enseñaban. Pero creo que la labor del docente no es solo enseñar, sino hacer que los alumnos aprendan, lo cual requiere un vuelco del proceso enseñanza-aprendizaje que nos lleve a situar al alumno en el centro de éste y, al maestro, como un mero intermediario para entender el mundo del alumno y hacer que los conocimientos compatibles con las potencialidades y deficiencias del alumno, es decir, con sus características personales.
Finalmente contestaré a la pregunta que nos ha recordado Raquel: no aguantaré bofetadas, trabajaré por superar los retos que me plantee mi profesión.
¡Un saludo!
El quinto cromosoma
Acabo de ver el vídeo de "El cromosoma cinco" y, aun con la piel de gallina (recuerdo perfectamente como hace Andrea la gallina, el rojo, la luna...) iba a empezar a leer los comentarios de mis compañeros; pero antes he preferido escribir mis propias impresiones, lo primero que me ha venido a la mente, para luego enriquecerme de vuestras "diferentes visiones" y esto me da pie a empezar con algunas de las reflexiones a las que me ha llevado esta pequeña y grande niña y es que la obsesión de la sociedad por "la normalidad" nos lleva a un magnificado egocentrismo que desemboca en la ceguera del mundo. Andrea ve el mundo de forma diferente a como lo hago yo, igual que yo veo el mundo de forma diferente a como lo hace Sergio, Nacho o Raquel; por eso no he querido leer sus comentarios, porque ya no sería mi reflexión, sino la mía y la de mis compañeros. Pero sin duda, si quiero saber más, si quiero conocer más, si quiero entender mi mundo de de verdad, tendré que leer todas las reflexiones, tendré que aprender a decir gallina, rojo, luna, que tirar de la camiseta es estar contento... tendré que aprender y conocer infinitud de cosas diferentes, porque nuestro mundo está lleno de cosas diferentes, de miles y miles de interpretaciones.
Entonces ¿quién marca la diferencia, Andrea por no expresarse como yo o yo si no hiciera un esfuerzo por expresarme como Andrea? Este vídeo lo ha dejado muy claro, la diferencia la marcan los prejuicios y la ceguera mental que moldea en nosotros una sociedad que presume de igualdad sin saber que suspendió muchos cursos en equidad. Billie su hermana pequeña lo deja muy claro y es que ella no tiene ningún problema para interactuar y entender a su hermana; no habla, vale, pero hay infinitud de medios para comunicarse fuera de la comunicación verbal. Yo no los aprendí desde pequeña, pero eso no los hace, ni mucho menos, inútiles o inválidos; como Billie dice "todos somos guapos y simpáticos". Y el secreto está ahí, en encontrar la belleza de cada uno y entender la belleza del mundo de cada uno; porque el sitio en el que estamos es el mismo, compartimos lugar, pero el mundo depende de cada uno; pudiendo conocer infinitud de mundos ¿queremos quedarnos solo con el mundo de las "personas normales", solo con un mundo?
Además ¿qué es normal?:
- No saber decir gallina poniéndose una cresta en la cabeza con la mano, ¿eso es normal?
- No saber correr detrás de una mota de polvo olvidando todos los problemas que nos nublan la mente, ¿eso es normal?
- No sacar una sonrisa ante cada uno de los retos que te plantea la vida (me ha llamado mucho la atención el tesón y la alegría de Andrea cuando una y otra vez intentaba ponerse los calcetines), ¿eso es normal?
Escribiría un largo etcétera, pero con estos tres puntos me basta para decir que a todos aquellos que se consideren "normales" (yo me consideraba así hasta hace muy muy poco), os falta mucho mucho que aprender y mucho que descubrir para empezar a disfrutar de la magia de una vida que se puede vivir en infinitud de mundos.
No todo el mundo tiene que responder a las normas que hemos impuesto para nuestro mundo, algo más que demuestra la imperfección de los "normales".
Por último quería decir que, a todos mis compañeros, que con visiones diferentes del mundo se enfrentan como yo a la magia de la educación... Defendamos la educación como el derecho y el tesoro que es y hagamos que sea para todos y todas, para los que lo ven borroso y para los que lo ven muy nítido, para los que lo ven en silencio, para los que lo sienten o lo ven desde el alma, para los que lo ven a saltos, para los que lo ven desde muy arriba y para los que lo ven desde muy abajo... para todos y todas, porque así es como vamos a crecer y como vamos a ser capaces de entender el mundo como lo que de verdad es, un montón de perspectivas, una para cada uno; aprendamos a verlas todas.
Alumnos transexuales
Buenas tardes,
Antes de comenzar quería agradeceros a todos y todas la gran participación, colaboración y entusiasmo que habéis puesto en este Foro. En segundo lugar disculparme por haber tardado tanto en aportar mi granito de arena, pero me ha sido imposible hacerlo antes.
Sin más me dispongo a plasmar mi opinión sobre este tema, opinión que se asemeja mucho a la de la mayoría de vosotros pero me gustaría aportar ciertos matices personales.
Algunos de vosotros defendíais la posición del colegio alegando una "mala elección del colegio" por parte de los padres de Gabriela. En mi opinión, si me encontrase en la situación de los padres y tuviese la oportunidad de elegir, no elegiría un colegio con uniforme que se diferenciase por género (en este caso por sexo, parece), ni elegiría un colegio católico, sabiendo la polémica que causan estos temas en torno a la Iglesia. Pero no soy capaz de defender esto durante más de 4 líneas porque creo que la educación debe buscar la felicidad, la aceptación y el bien-estar de todos sus alumnos, así no soy capaz de defender que la "mala elección del colegio" pueda privar a una persona de su dignidad y su felicidad.
Esto me lleva a recordar una frase que dijo una de nuestras profesoras del cuatrimestre pasado; "Con el tiempo he aprendido que NO todas las opiniones son válidas, no los son aquellas que atenten contra la dignidad y los derechos de la persona".
Siento si mi opinión puede ofender a alguien, pero nada más lejos de esa intención. Aunque también me gustaría recalcar que, ante esta situación, la solución es muy sencilla (lo que no significa que sea un camino corto): despréndete de los prejuicios, del "siempre ha sido así", hemos cometido muchos errores y uno de ellos es no haber dejado a las personas ser lo que la vida les ha hecho ser, lo que deciden ser o, simplemente, lo que son. Si los niños "son moldeables, influenciables..." empieza por ser el mejor ejemplo para mantener la bondad natural del niño.
Seguramente se me pueda reprochar mucha ceguera ante la utopía pero creo que el mundo se cambia persiguiendo utopías y, la educación, como dijo Nelson Mandela, es el mejor arma para cambiar el mundo. No se trata de correr detrás de un imposible, sino de ir dando pequeños pasitos que nos puedan llevar a que "tonterías" como el corte del uniforme o el baño que utilices no tengan por qué ser noticia.
"CUERDAS", una mirada crítica
Buenas noches,
Quería empezar agradeciendo esta oportunidad de "abrirnos los ojos" de no quedarnos en la superficialidad y profundizar un poco más en aquello que nos emocionó pero, al parecer, no sabemos bien por qué.
Este artículo me ha hecho reflexionar mucho tanto sobre los conceptos de integración, inclusión, discapacidad, equidad... como sobre mi propia capacidad de aprender y establecer un análisis crítico de mi entorno.
Pero vayamos al primer punto, que es el que, de forma más directa, se relaciona con esta asignatura: si bien había podido darme cuenta de hechos como la "marginación" de los dos amigos, el trato de "mueble" que se le da al chico sin nombre, o el marcado rol de género que adquiere María, no había ido a profundizar mucho más, salvo en el hecho de que María acaba trabajando en una "Escuela especial".
Es cierto que al niño no se le atribuye ningún sentimiento, únicamente al final: "El caso es que su cara expresaba felicidad". Me parece increíble la labor que desempeña María, el tesón y la esperanza, las expectativas, que pone en su amigo; pero, por otro lado, gracias a este artículo, he podido darme cuenta del pésimo trabajo que llevan a cabo los "profesionales" de este colegio... "Aquí traigo a vuestro nuevo compañero" decía mientras lo dejaba en mitad de la clase como quien deja el nuevo armario que han traído para guardar los archivadores.
Entonces, si se trata de un mal ejemplo de "inclusión", por qué nos emocionamos, por qué lo presentábamos a la clase como "el gran descubrimiento". Creo que existen dos claras respuestas, una nos lleva a la otra: la primera es que no fuimos capaces de ir un poco más allá, de pensar dos veces sobre lo que acabábamos de ver, de analizar de forma crítica y fundamentada la información; esto nos lleva a darnos cuenta de que en realidad no sabemos, o sé, nada sobre inclusión, lo cual podría ser un fracaso... pero prefiero verlo como una oportunidad y una razón más para exprimir estas clases al máximo.
Gracias! Gracias por hacernos saber que no sabemos nada, creo que cuando se es estudiante, no hay mejor satisfacción que esta, sobre todo cuando estudias lo que te gusta; esta gran aventura acaba de empezar.
Barreras arquitectónicas
Buenas tardes,
Acabo de ver los dos vídeos y, pensando un poco sobre esta realidad, me he dado cuenta de que muchas veces carecemos de accesos adecuados para todos y todas, como es el caso de nuestra propia facultad, o la de Medicina de la UCM, en la cual estudié el curso pasado y la realidad resultaba incluso irónica: en esta facultad se estudia Podología y existe un único acceso a la clínica que supone un rodeo enorme al edificio, edificio que, si no me equivoco, es de los más grandes de Madrid. Pero también, analizando mis propias vivencias en torno al desplazamiento de personas con alguna discapacidad motriz, me he dado cuenta de que existe una falta de empatía y conciencia social generalizada; he visto coches aparcar en un paso de cebra con la acera rebajada en el mismo momento en el que un hombre en silla de ruedas cruzaba la calle, he visto aceras reducidas con una buenísima intención, pero no lo suficiente como para que subiese una silla de ruedas sin tener que detenerse en mitad del paso de cebra, girar su silla como lo hace Berni y subir el "escalón"... Aquí es donde entramos nosotros, los docentes, quienes desde nuestra tarea tenemos que hacer posible una verdadera empatía, un verdadero "ponerse en la piel de otro", para ser capaces de experimentar de forma diferida los sentimientos, emociones y dificultades a las que se tiene que enfrentar una persona, en este caso con una discapacidad motriz, a la hora de enfrentarse a un mundo para "normales".
Como dijo Gerardo en clase, discapacidad es una función que resulta de la combinación entre las variables del entorno y las personales; las segundas no las podemos cambiar, cambiemos las primeras variables, variables que, como docentes, somos capaces de cambiar desde nuestra labor formativa de las sociedades presentes y futuras.
Acabo de ver los dos vídeos y, pensando un poco sobre esta realidad, me he dado cuenta de que muchas veces carecemos de accesos adecuados para todos y todas, como es el caso de nuestra propia facultad, o la de Medicina de la UCM, en la cual estudié el curso pasado y la realidad resultaba incluso irónica: en esta facultad se estudia Podología y existe un único acceso a la clínica que supone un rodeo enorme al edificio, edificio que, si no me equivoco, es de los más grandes de Madrid. Pero también, analizando mis propias vivencias en torno al desplazamiento de personas con alguna discapacidad motriz, me he dado cuenta de que existe una falta de empatía y conciencia social generalizada; he visto coches aparcar en un paso de cebra con la acera rebajada en el mismo momento en el que un hombre en silla de ruedas cruzaba la calle, he visto aceras reducidas con una buenísima intención, pero no lo suficiente como para que subiese una silla de ruedas sin tener que detenerse en mitad del paso de cebra, girar su silla como lo hace Berni y subir el "escalón"... Aquí es donde entramos nosotros, los docentes, quienes desde nuestra tarea tenemos que hacer posible una verdadera empatía, un verdadero "ponerse en la piel de otro", para ser capaces de experimentar de forma diferida los sentimientos, emociones y dificultades a las que se tiene que enfrentar una persona, en este caso con una discapacidad motriz, a la hora de enfrentarse a un mundo para "normales".
Como dijo Gerardo en clase, discapacidad es una función que resulta de la combinación entre las variables del entorno y las personales; las segundas no las podemos cambiar, cambiemos las primeras variables, variables que, como docentes, somos capaces de cambiar desde nuestra labor formativa de las sociedades presentes y futuras.
Por último dar las gracias a este segundo equipo de debate por abrirnos un "hueco más en el que pensar".
Un saludo!
Un saludo!
Minorías étnicas
Buenas noches!!Antes de comenzar, como siempre, quería dar las gracias al grupo por presentarnos este tema y abrirnos la puerta para la reflexión, para ir un poco más allá. Pero esta vez quería hacer especial hincapié en este agradecimiento, porque este es un tema que nunca he llegado a comprender del todo bien. Nunca he sido capaz de entender el poder juzgar a alguien, limitar o encasillarlo por el lugar, por el lugar de donde viene, por donde nació o por el nombre de su país. Creo que todos nos debemos todo, el nivel de vida del que gozamos países como España se debe a que nuestros dirigentes, a quienes votamos, no son capaces de mirar un poco más allá de la egocéntrica riqueza de occidente, un occidente del que los españoles, en su momento, tuvimos que huir y quienes nos acogieron fueron ellos, esas minorías étnicas, esos "indígenas" de los que hablamos. Y hoy, somos capaces de mirar con desprecio a quienes nos lo dan todo, y sí nos lo dan todo porque es de estos países de donde occidente obtiene toda su riqueza, porque hay algo que está muy claro, "jamás existirá el rico si dejan de existir los pobres".
Así, somos capaces de mirar por encima del hombro y de discriminar y excluir a quien nos "lleva a lo más alto" (si es que vivir a costa de quien menos tiene es llegar a lo más alto), porque supongo que con minorías étnicas no nos estamos refiriendo a un danés (por ejemplo), que tiene una cultura notablemente diferente a la nuestra, ellos pueden practicar y apoyarse en su cultura todo lo que quieran (igual que tampoco hablamos de un Emir Árabe); no sé si me explico. Nos estamos refiriendo a aquellos que le echan valor, que salen de casa, que se aventuran a lo desconocido por hacer lo que sus gobiernos y nos países pudientes no hacen por ellos, luchar por su futuro y el de su familia. En mi opinión esta gente sí que se merece un trato diferente, se merece un respeto y una admiración increíble, simplemente por el coraje que corre por sus venas y el amor que tienen a la vida. Nunca he entendido una frontera, una aduana o una diferencia en el color de la piel o los rasgos de nuestra cara, eso no te puede hacer ni peor ni mejor, ni más bueno ni más malo, ni más listo ni más tonto... eso te hace persona, con lo bueno y lo malo, con la inteligencia y el error... y, por el mero hecho de ser personas, merecen dignidad.
Sinceramente, no sé que más decir, porque nunca he sido capaz de entender la diferencia según el lugar en el que fuiste concebido. Así que me despido de vosotros, espero que os haya aportado algo nuevo mi reflexión, y que ese efecto tengan en mi las vuestras.
Un abrazo!!
Alumnos superdotados
En primer lugar, como siempre, agradecer a los equipos encargados el tema presentado y la oportunidad de abrirnos las puertas para el conocimiento y la reflexión, una vez más, sobre la importancia de la diversidad y el significado de la inclusión en la educación.
Así, tras ver el video planteado y leer el artículo y algunos de los comentarios de mis compañeros, me dispongo a contestar las preguntas que planteáis y, si puedo, plantear alguna idea nueva.
En cuanto a la pregunta referida a una clase ordinaria, si por ordinario entendemos regida por una metodología “tradicional”, por supuesto que su aprendizaje no se potenciará al 100%, como todos sabemos, esto solo ocurrirá con unos pocos (aquel varón occidental, católico, de piel blanca...). Para que esto no ocurra la solución es la misma que planteamos para incluir y aceptar la diversidad en nuestras aulas (los principios que rigen el DUA) tratar la diversidad desde la diversidad. El gran conflicto que encontramos al trabajar con alumnos con altas capacidades es que este sistema educativo, en mi opinión, busca “la mediocridad”; si te cuesta, con los medios y recursos establecidos, llegar a la media, los cambiaremos para que la alcances, por el contrario, si destacas por encima de la media, no hay ningún reto, el propio sistema educativo te “limará” para que te “iguales”. Así, tras esta reflexión, creo que la verdadera barrera se encuentra en la concepción social que existe sobre la inclusión, y es que, creo, que mucha gente la confunde con normalización, por ello los niños superdotados cuentan con menos adaptaciones y apoyos que aquellos que “no llegan a la media”, a la “normalidad”.
Por ello creo que cualquier tipo de segregación o distinción es exclusión educativa y la solución, como con todas las diversidades, es volcar todo nuestro esfuerzo en que todos puedan aprender de todos y sentirse a gusto en sus aulas; para ello se me ocurre, ahora mismo sin meditarlo demasiado, que se podrían plantear trabajos de carácter voluntario en el que los alumnos puedan profundizar sobre el temario dado en las aulas o talleres que ellos mismos puedan dirigir para animar y ayudar al resto de sus compañeros (y también al profesor), además de ser una motivación para ellos en el aula.
Así termino mi comentario y reflexión sobre este tema que me parece de vital importancia cuando hablamos de inclusión; pero antes quería hacer una última reflexión y es que, como docentes, no nos quedemos dormidos ante nuestro entorno, que abramos bien los ojos y absorbamos todo lo que nos rodea, no nos creamos omnipotentes; porque ENSEÑAR ES APRENDER DOS VECES y, muchas veces, las lecciones vendrán de aquellos a quienes intentamos enseñar.
El legítimo derecho a discriminar
Buenas tardes!!
Tras leer el texto no he podido evitar buscar un poquito más sobre los casos que se presentan y, por eso, aquí os dejo un vídeo que he encontrado sobre el caso de Daniel; he visto varios, pero dejo este: es una entrevista que hicieron a su madre en el programa de Espejo Público (Antena 3); es un poco largo (11' 22''), pero merece la pena verlo, verlo para hacer grande nuestro objetivo y seguir luchando por él.
Por supuesto, estoy de acuerdo con el texto, con la idea de que la crisis económica ha declinado en una crisis de valores que nos ha llevado a hacer más grandes las diferencias; nos ha llevado a hacer más grandes las diferencias por el egoísmo de los que tienen, porque el poder corrompe hasta a los corazones más nobles y, como bien dice el texto, la crisis económica hace más pobres a los pobres, pero a los ricos los hace aún más ricos... se decide que hay que recortar (que no lo niego), pero se recorta en ayudas en cubrir las necesidades de aquellos que, como bien dice el texto, "seguimos pensando que merecen la posición que ocupan en la pirámide social, buscando para ello justificaciones biológicas".
Definitivamente, me reafirmo en aquello que aprendí al principio del curso, hay que cambiar la perspectiva y dejar de justificar la barrera en una condición biológica para empezar a auto-evaluarnos y darnos cuenta de que la barrera es el no-esfuerzo y el "camino fácil", un camino que nos conducirá a una sociedad utópica, porque la diversidad es nuestra marca de identidad y, si la educación nos va a preparar para la sociedad, tendrá que incluir la diversidad que la caracteriza.
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