martes, 25 de febrero de 2014

NOVENA SESIÓN - 19 de Febrero

El día anterior vimos un documental, "Hijos de Gaya", sobre el cual hicimos reflexiones personales que nos condujeron, en la sesión del día 19 de Febrero, a un interesante debate que nos permitió comprender la complejidad de la inclusión, ya que nos encontramos inmersos en una sociedad llena de estereotipos y etiquetas de culto al cuerpo y al físico, al concepto... desbancando, como ya he dicho más veces, el sentimiento, la emoción y la diversidad sobre la razón, sobre la homogeneidad.
Etiquetas que crean en nosotros preconcepciones y prejuicios que minan nuestra capacidad para generar expectativas en nuestros alumnos, para creer en ellos, en sus capacidades (olvidándonos de sus "discapacidades"). Y no hace falta pararse a pensar demasiado tiempo para darnos cuenta de que de poco nos sirve saber "que no podemos hacer" si somos incapaces de potenciar lo que "sí podemos hacer".
Así, hablando y compartiendo ideas con mis compañeros me di cuenta de que es difícil, es difícil cambiar una sociedad y sus concepciones sobre la diversidad. Pero contamos con una ventaja, y es que vamos a ser maestros, educadores, y "la educación es el mejor arma que tenemos para cambiar el mundo". Esta reflexión me dio mucha fuerza y algo más de ilusión, si cabe, por la carrera y la profesión que he elegido.
Además, esto se complementó con la observación del profesor, que nos mostró que la discapacidad es una función, una función representada por la combinación de dos variables: Mis características y las de Mi entorno. No podemos cambiar nuestras características, pero sí nuestro entorno (lo cual define a la raza humana), hagámoslo y consigamos que la "función" de cada uno se convierta en una "función positiva".
Finalmente quiero despedir la entrada de hoy con un video que me mostró una compañera de clase y que representa muy bien el hecho de la "FUNCIÓN POSITIVA" al igual que el concepto de la "VERDADERA INCLUSIÓN".
 

miércoles, 19 de febrero de 2014

SÉPTIMA SESIÓN - 12 de Febrero

El día anterior no pude ir a clase, no estuve en clase y creo que ha sido la primera vez que faltar me ha servido para aprender más sobre esa materia, para entender mejor.
En la séptima sesión por fin entendí, de forma clara, qué es la inclusión; y creo que faltar a clase (además de que ese mismo día me echaron) me ayudó a comprenderlo, a entender la importancia y la complementariedad de las tres imprescindibles premisas para lograr una verdadera inclusión:
  1. PRESENCIA: durante el tiempo que yo no estuve en clase ¿qué hicieron? ¿qué aprendieron? ¿qué hablaron?. Puedo preguntar a mis compañeros o al profesor, pero esa oportunidad la perdí, no estuve y, por ello, nunca podré saber a ciencia cierta cómo fue ese tiempo en el aula. Es decir, si no estás, no tienes la oportunidad de vivir, sentir o aprender lo mismo. Pero que no nos engañen, "estar" no es inclusión y lo vemos con las concepciones de "participación" y aprendizaje.
  2. PARTICIPACIÓN: me gustó mucho descubrir y estudiar este aspecto de la inclusión porque en la "participación" pocos se paran a pensar cuando hablamos de inclusión, quedándonos en lo superficial, en la presencia, en una "falsa inclusión". Creo que de la definición me quedo con que participar es sentirse a gusto, sentirse valorado.
  3. APRENDIZAJE: finalmente hablamos del aprendizaje, objetivo último de la tarea del docente para con sus alumnos. Esta última dimensión me permitió comprender la complementariedad que existe entre las tres; actúan como perfectos engranajes que hacen posible el movimiento de nuestra máquina de camino a la inclusión.
Si no estoy a gusto me voy, si me voy no estoy, si no estoy no aprendo ni aprenden de mi, si no estoy no hay igualdad de oportunidades. Si no aprendemos no conocemos, no podemos respetar.

Por otro lado, desgraciadamente, descubrimos que la inclusión debe adjetivar a la educación, nunca lo había pensado así, pero tiene que hacerlo porque no es "evidente". Aún en el siglo XXI no somos capaces de ofrecer una educación de verdad, para todos, con todos y de todos, no somos capaces de ejercer el DERECHO A LA EDUCACIÓN.
La gran pregunta es ¿por qué? ¿qué hace que nuestra forma de educar sea incompatible con todos y todas? Existen muchos factores, desde luego, pero creo que una gran barrera es el miedo, el miedo al cambio y a lo desconocido. Pero creo que si vamos a ser maestros, vamos a tener en nuestras manos el "molde" para conformar la sociedad de las generaciones futuras, PERDAMOS EL MIEDO Y ATREVAMONOS A PENSAR.

jueves, 13 de febrero de 2014

QUINTA SESIÓN - 5 de Febrero

Este día estudiamos esa perspectiva que ha guiado a la docencia y la sociedad a lo largo de la historia, esa "Perspectiva Dominante" y encontramos sus devastadoras consecuencias. Nunca había pensado tan profundamente sobre ello y asusta darse cuenta de lo que se sufre cuando tus diferencias resultan "anormales".
La que más me impresionó de todas fue el efecto que tiene sobre los maestros, les desinfla por completo ante estos alumnos, porque "como no pueden" para qué me voy a esforzar en que lleguen al máximo de sus posibilidades. Esta clase me hizo recordar una anécdota que en su momento no puse en común con la clase pero hoy quiero que, por lo menos, quede plasmada aquí:

Conocí a un equipo de fútbol, de un cole... un equipo de niños normales y corrientes, o diferentes y corrientes, como queramos llamarlo. No eran grandes jugadores, unos mejores y otros peores... pero un día les vi jugar un partido, un partido importante, muy importante para ellos (su entrenador justo antes de salir les dijo, pase lo que pase salís a jugar y a pasarlo bien, a ganar también, pero no vale de nada ganar si no lo hemos pasado bien), jugaron el mismo tiempo cada uno ("los buenos" y "los malos") y perdieron, perdieron el partido. Pero para mí desde ese día ganaron; nunca había visto unos niños con más ilusión que ellos, con más espíritu de equipo y de cooperación, se dejaban jugar, se dejaban disfrutar de cada momento, no les vi perder en ningún momento la sonrisa y, como auténticos campeones, fueron a celebrar con el rival la victoria de éste en el partido y la suya misma en la vida.
Después del partido hablé con el entrenador y me dijo "¿para qué presionarles y hacerles pasarlo mal? si fuesen a ser grandes futbolistas no estarían en mi equipo, prefiero trabajar por que buenas personas".

Creo que todos deberíamos aprender de esta reflexión y darnos cuenta de que nuestro trabajo no está para sacar 2 Newton, 1 Einstein, 3 Curie y 1 Fleming de cada curso... Estamos para hacer personas, ciudadanos, buenos ciudadanos; estamos para sacar lo mejor de cada uno, sin olvidar que lo mejor no es solo intelectual o conceptual, "la vida necesita tanto de personas competentes como de buenas personas" y me atrevería a decir que de poco "sirven" las personas competentes si no son son buenas personas y se rodean de ellas. Así que cambiemos la perspectiva y miremos hacia la bondad, hacia el respeto y la convivencia, hacia lo mejor de cada uno, hacia la competitividad con uno mismo, hacia el esfuerzo personal por ser lo mejor de uno mismo, hacia el aprendizaje y hacia las posibilidades que nos brinda la diversidad que nos rodea.

Por último, finalizo con una imagen que nos puede ayudar a todos; seamos el hilo que conduzca nuestra historia a una educación para la formación de buenos ciudadanos, capaces de entender su entorno, su diversidad y de aprender de él.

lunes, 10 de febrero de 2014

CUARTA SESIÓN - 4 de Febrero

En la clase de este día hicimos una puesta en común de nuestras reflexiones sobre qué perfil de alumno es más susceptible de ser víctima de la exclusión. Así encontramos que la mayoría nos dimos cuenta de que esto no es una característica personal, sino una propiedad que atribuye la cultura y la sociedad con la construcción de prejuicios sobre determinadas diferencias.
Por ejemplo, en España, ser extranjero no supone necesariamente el riesgo de exclusión, lo supone el prejuicio existente sobre el origen; así, ser marroquí no supone los mismos riesgos que ser alemán y, ambos, son extranjeros.
 
Posteriormente empezamos a tratar las bases de la inclusión de forma más teoría empezando por lo conceptual, Las 3 D's. Aquí aprendí y me di cuenta del valor que tienen nuestras palabras; aparentemente diferencia y diversidad significan lo mismo, pero la primera nos aporta unos juicios de valor que nos conducen a la discriminación.
Hablando de la exclusión y de quiénes eran los verdaderos perjudicados de las prácticas no inclusivas, llegamos a la realidad de que la exclusión perjudica a todos (tanto a "normales" como a aquellos que no se consideran dentro de este saco de homogeneidad y donde vale la mediocridad).
Esta diversidad que a todos nosotros nos afecta por las características propias de la naturaleza humana nos llevó a darnos cuenta de que cada uno tiene una forma de entender el mundo y, por tanto, de entender la educación como un derecho. Así, vimos que la perspectiva mayoritaria a lo largo de la historia nos había llevado a fijarnos sólo en aquellos alumnos que considerábamos normales, es decir, que no daban "problemas" para el desarrollo de un proceso enseñanza-aprendizaje sencillo (homogéneo y poco costoso para el maestro), a mirar y enfocar la educación sólo hacia ellos. Pero hoy nos damos cuenta de que si entendemos la educación como un derecho y reconocemos la dignidad de todos los hombres y mujeres, por el mero hecho de serlo, debemos mirar hacia todos los alumnos, hacia la diversidad de la raza humana, para quien va destinada la educación; o es que acaso, como dijo Gerardo en aquella clase, los normales tienen derechos y los especiales caridad.


La diversidad es una característica de la naturaleza humana, la diferencia tiene connotaciones que nos llevan a la exclusión.




jueves, 6 de febrero de 2014

TERCERA SESIÓN - 29 de Enero

En esta sesión leímos algunos artículos para suscitar el debate dentro del aula; debate del cual saqué algunas enseñanzas como las que menciono a continuación.

Me pareció curioso que en uno de los artículos una madre llevaba a su hija a un colegio privado concertado, convencida de que la integración sería mayor. Entre los compañeros esto suscitó el debate en la rivalidad "privado Vs. público". Me sorprendió ver, tanto en el artículo como entre mis compañeros, la arraigada idea de que existe una sustantiva diferencia entre la educación que imparten estos colegios. Mi punto de vista ante esto es el siguiente: como futura docente mi intención es educar, educar para mi es socializar al alumno y formarlo conceptualmente. Por ello será lógico que adapte mi forma de educar al contexto social, económico... en que trabaje, pero hay ciertos valores morales que deben regir todas las sociedades y, estos, sea como sea el contexto social en que me encuentre, los enseñaré siempre; debería darnos igual de donde viene la financiación del colegio y centrarnos en nuestra labor, educar al alumno. Así no creo que la inclusión y valoración de la diversidad esté más potenciada en un tipo de colegio que en otro, al fin y al cabo, todos son maestros.

También me gustaría destacar una frase que dijo un compañero al contar una anécdota personal: "El recreo es para los alumnos, no para el maestro". Esto me lleva a reflexionar sobre algo muy importante que conlleva esta profesión y es que los maestros, al igual que los médicos, son maestros siempre y durante toda la vida. Un maestro comprometido con su tarea debería actuar en consecuencia con las características de su labor (la educación), sabiendo que TODO nos educa. O no encuentran inútil (haciendo referencia a la metáfora presentada en clase) enseñar a nuestros alumnos en las aulas a mirar a derecha e izquierda cuando van a cruza y, a la salida del colegio, mirad nosotros solo hacia la izquierda.

Igual que adaptamos los pasos de cebra, adaptemos la educación a todas las necesidades.

domingo, 2 de febrero de 2014

SEGUNDA SESIÓN - 28 de Enero

El primer día hicimos una puesta en común de lo que sentimos con el vídeo de "Las Bofetadas" de Hellen Keller y todos fuimos capaces de relacionarlo con los obstáculos y retos que nos encontraremos en nuestra actividad como docentes pero, la puesta en común, me ayudó a tener una visión más general de cuales serán algunos de estos obstáculos:

  • En cuanto a recursos, puede que no siempre esté todo lo necesario a nuestra disposición. Para ello tendremos que trabajar para conseguir gran variedad de alternativas que nos permitan seguir adelante con nuestro programa.
  • En cuanto al equipo docente con el que tengamos que trabajar, puede que no defiendan la inclusión, nuestra metodología o vean ventajas educativas en la diversidad. Es aquí donde tendremos que poner en juego la intersubjetividad, la empatía y el respeto; además de tener muy claras nuestras convicciones para poder argumentarlas y defenderlas fuertemente.
  • En cuanto a las familias podremos encontrar discrepancias con nuestros métodos ya que muchos padres, sobretodo los de nuestros alumnos más brillantes, pensarán que sus hijos se están quedando atrasados en conocimientos dada la metodología inclusiva de las aulas, sin valorar la importancia educativa que tiene la diversidad, dado que la educación pierde su sentido si no se realiza desde y para la sociedad, una sociedad diversa (por mucho que pese a algunos).
  • En cuanto a los valores sociales, podremos toparnos con grupos sociales en los que no impere el respeto, la equidad o la igualdad de oportunidades.
  • En cuanto a nosotros mismos, a lo largo de nuestra carrera y vida laboral nos toparemos con nuestros propios prejuicios, nuestra propia desilusión al no encontrar los resultados que esperábamos, etc. Es aquí donde llega un trabajo muy difícil y muchas veces, infravalorado, es la auto-evaluación, la auto-crítica y la convicción en nuestros ideales o la propia formación permanente.
"Si la vida fuera siempre fácil sería insípida" Lord Baden Powel
Más tarde leímos un texto titulado "El pato en la escuela o el valor de la diversidad" del cual aprendí muchísimo. Lejos de lo que pudiese esperar, "poco tienen que enseñarme sobre el valor de la igualdad", pude valorar gran cantidad de variables y matices que aportan aún más, si cabe, importancia y valor a la diversidad y la inclusión de la diversidad (además de invitarme a descender de mi EGO y darme cuenta de que "Solo sé que no sé nada").
Se trataba de una fábula en la que se nos mostraba la importancia del respeto diversidad mostrándonos algo tan perfecto y bello como es la naturaleza; la cual perdería todas sus cualidades si perdiera su infinita variedad. 
Este texto nos abre la mente para descubrir que la igualdad no es lo mismo que la equidad, ni mucho menos, y que no podemos tratar con igualdad a aquello que no lo es y, si algo hace rico al ser humano, es la variedad de capacidades que existen entre todos nosotros; así hago alusión a una frase que se mencionó en clase: "Si quieres llegar rápido camina solo, si quieres llegar lejos, hazlo en grupo"


Por último hemos encontrado nuevas formas y caminos que nos llevan a justificar y valorar la integración de la diversidad:
  • Un sistema igualitario nos hace mediocres en todas nuestras capacidades, pero elimina todos nuestros talentos; ¿a caso queremos una sociedad de clones?
  • Los prejuicios y estereotipos limitan nuestras expectativas sobre las posibilidades y talentos de los demás.