Lo que más me ha gustado de la sesión de hoy ha sido poder darme cuenta de que, a pesar de haber elegido una profesión llena de complejidades, ya que la educación es y debe ser un derecho universal, para todos y todas, también he elegido una profesión llena de oportunidades para la satisfacción y el orgullo, para superarme y hacer que los alumnos se superen, para crecer y hacer que los alumnos crezcan.
He visto el principio de un camino que puede parecer fácil, pero en absoluto lo es; desde fuera puede verse como una carretera bien asfaltada y fácil de seguir, pero una vez dentro te encuentras con un camino estrecho, pedregoso y con grandes cumbres que escalar. Por el camino puedes tropezarte, caerte y pensar que no eres capaz de llegar al final, un final al que, realmente, nunca llegaremos, porque los maestros, somos maestros para toda la vida. Pero me satisface saber que en mi formación como docente me voy a encontrar asignaturas como esta que, si no me equivoco, me van a ayudar a saber que piedras pisar en el camino, cuales se mueven y cuales no. Pero, no solo eso, sino que también me va a enseñar a poder guiar a TODO el que me encuentre por el camino a subir a lo más alto de su propia cima, a mostrar a los demás a trazar sus propios caminos y a superar los baches que estos le pongan. A fin de cuentas, ¿esta asignatura me va a ayudar a defender que la educación es un derecho, en teoría y en hecho, para todos?
Creo que tengo mucho que ver y que aprender, pero estoy muy segura de que va a merecer la pena el esfuerzo; o, acaso, no es difícil llegar al destino de tu ruta tras días con un macuto a la espalda, pero no hay mayor satisfacción que ver que te superaste, que batiste todos tus retos y que has hecho posible que la educación sea realmente para todos y todas.